Causas y soluciones si mi gato huele mal

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03 de Abril de 2018

Por todos es conocido que los gatos son animales muy limpios que no suelen oler nunca mal. Sin embargo, en algunas ocasiones podemos encontrar gatos que desprendan un tipo de olor desagradable, lo que hará que nuestra convivencia sea algo menos placentera.

Las causas de mal olor son diversas y entre ellas las más frecuentes son las siguientes:

 

Problemas bucales

La presencia de sarro o infecciones en los dientes y encías es uno de los motivos más frecuentes de mal olor. El problema se localiza no solo en la boca, sino también en todas las partes del cuerpo del gato en que llegue la saliva (por babeo y por acicalamiento) y en los lugares de la casa donde descansa el gato, en los cuencos de la comida y el agua, etc. La salud dental es muy importante para nuestro felino, así que no solo debemos corregir el problema por nuestro bienestar, sino por el de nuestro gato.

 

Sacos anales

Los gatos tienen unas pequeñas glándulas justo al lado del ano donde se acumulan secreciones con un fuerte olor muy característico. Normalmente estas glándulas se vacían cuando el gato defeca pero en ocasiones pueden hacerlo libremente en situaciones de estrés. Este vaciado espontáneo sucede algunas pocas veces y no suele ser una molestia si el problema no persiste.

En ese caso se recomendarían las Toallitas Higiénicas de Sano&Bello, a excepción de los casos en el que el contenido de los sacos anales puede acumularse e inflamar la glándula, lo que puede llevar a una fístula anal que debe resolverse en el veterinario.

 

Problemas digestivos

Los vómitos y, sobre todo las descomposiciones, son una de las enfermedades que a menudo pueden sufrir nuestros gatos. Si las diarreas son muy líquidas fácilmente ensuciarán el pelaje de nuestro gato que olerá mal hasta que se resuelva el proceso.

 

Heridas infectadas

La presencia de heridas infectadas produce un desagradable olor a podrido. Se producen por cualquier lesión que llegue a infectarse, comúnmente por mordeduras o arañazos de otros animales.

A veces no vemos las heridas hasta que se convierten en un absceso (una bolsa llena de pus), que aparece como un abultamiento en la zona de la lesión. Siempre debemos llevar a nuestro gato al veterinario para que se trate de forma adecuada las heridas de nuestro gato. Algunas veces requerirán solamente limpiezas y curas, pero en otras ocasiones será necesario administrar antibióticos.

 

Problemas de piel

Algunas infecciones de piel se acompañan de secreciones que pueden generar mal olor. La seborrea, las dermatitis húmedas, entre otras, son comunes en algunos gatos que sufren alergias o sensibilidad cutánea.

La falta de acicalamiento por dolor o malestar general también facilita que la suciedad se acumule en el pelo y la piel, provocando mal olor.

 

Es importante tener en cuenta que el mal olor de los gatos es molesto para nosotros, pero suele tener como origen un problema que puede estar haciendo sufrir a nuestro animal. Podemos paliar el mal olor usando limpiadores rápidos como la Espuma Seca de Sano&Bello, o mejorando el olor ambiental utilizando Neutrolor Ambiente.