Trucos para administrar medicamentos a tu mascota

Trucos para administrar medicamentos a tu mascota

Una de las batallas frecuentes que tenemos muchos propietarios de perros y gatos se libra cada vez que tenemos que administrarles alguna medicación.

Aunque por lo general los gatos suelen ser los pacientes más rebeldes, muchos perros tampoco se dejan engañar fácilmente. Así, los tratamientos por enfermedades o la desparasitación interna periódica pueden convertirse en auténticos quebraderos de cabeza.

Te daremos algunos consejos que puede que te sean útiles.

 

Si tienes gato…

  • Camuflaje en un premio: debes esconder el comprimido en una porción de comida blanda (lata, jamón, salchicha…).
    • Solamente sirve para comprimidos pequeños que no huelan mucho.
    • Debes hacerlo cuando el gato tiene bastante hambre y empezar por ofrecerle solamente el trocito cargado con la pastilla para que lo coma de forma voraz. Cuando lo haya ingerido podrás darle el resto.
    • Esconde muy bien el medicamento y hazlo sin que tu gato te vea. Si él ve algo raro, no se va ni a acercar.
  • Método de la introducción “súper veloz”: se trata de introducir la medicación directamente en la boca del gato de forma tan rápida que no le dé tiempo a protestar.
    • Debes tener mucha pericia.
    • Trata de meter la pastilla o el jarabe tan al fondo de la cavidad bucal como puedas para evitar que la escupa con los movimientos de la lengua.
    • Probablemente puedas utilizarla solamente una vez porque al segundo intento tu gato ya conocerá tu táctica.
  • Técnica forzada: se trata exactamente de eso, forzar a tu gato a tragar la medicación.
    • Sujeta bien a tu gato, ábrele la boca, introduce el jarabe o pastilla, ciérrale la boca y aguántala cerrada hasta que compruebes que ha tragado.
    • Asegúrate que no escupe lo administrado durante un buen rato, no subestimes la capacidad de un felino de expulsar una pastilla tras varios segundos manteniendo su boca cerrada.
    • Olvídate de este método si tienes un gato agresivo, mejor pasa al siguiente truco.
  • Método de la toalla: envuelve el gato en una toalla grande como si fuera un canelón. Se trata de bloquear sus movimientos para evitar que huya y que te arañe.
    • Si nadie te puede ayudar, una vez enrollado puedes aguantarle mientras te sientas de rodillas abrazándole con las piernas.
  • Busca un medicamento de fácil administración: pregunta a tu veterinario la posibilidad de medicarle con productos saborizados especiales para gatos o, como el caso de algunos antiparasitarios muy prácticos, utilizando productos que se aplican en la piel pero que actúan en el interior del organismo.

 

Si tienes perro…

  • Técnica del camuflaje: como en gatos, esconde la medicación en una porción de comida blanda muy apetitosa y ofrécela como un premio.
    • Si tu perro huele la trampa puede que coma el premio y escupa la comida. Vuelve a intentarlo con varios trozos de comida, algunos rellenos y otros normales para despistarle.
  • Técnica de la “garganta”: abre la boca de tu perro, mete la medicación tan a dentro de la boca como puedas, cierra su boca y espera a que trague.
    • Suele ser la forma más eficaz en perros medianos y grandes poco rebeldes.
    • Sé cuidadoso de no hacerle daño.
  • Jeringuilla: convierte los comprimidos en jarabes diluyéndolos con agua y adminístralos con jeringuilla.
    • Es una buena forma de evitar recibir algún bocado.
    • Pregunta a tu veterinario qué pastillas se pueden o no disolver.
  • Busca alternativas palatables o productos que se puedan administrar en la piel como los antiparasitarios de amplia acción que se usan en forma de pipeta.

 

¡Esperamos que estos pequeños trucos te sean útiles!