17 de Mayo de 2017

Con su picadura extraen sangre para alimentarse, pero además también inyectan agentes infecciosos parasitarios que pudieron extraer de otro animal enfermo de una picadura anterior. ¿Qué podemos hacer para evitar las picaduras?

Los parásitos externos no solo son molestos, sino que además pueden transmitir graves enfermedades a nuestras mascotas. Con su picadura extraen sangre para alimentarse, pero además también inyectan agentes infecciosos parasitarios que pudieron extraer de otro animal enfermo de una picadura anterior. Por lo que no solo causan picor, sino que también pueden causar reacciones alérgicas graves y transmitir enfermedades.

Estas enfermedades se transmiten por vectores. Pueden resultar peligrosas e incluso mortales para las mascotas y también transmitirse a la personas. Por eso es tan importante evitar las picaduras.

 

¿Qué podemos hacer para evitar las picaduras?

No todos los antiparasitarios protegen de las picaduras. Algunos matan a los parásitos externos solo después de que hayan picado a nuestra mascota. Pero cuidado, porque cada picadura de un parásito es un riesgo de contagio de una enfermedad grave. Por eso, la clave está en prevenir la picadura a nuestra mascota.

Desde Bayer queremos recordarte lo importante que es elegir bien el tipo de antiparasitario. Utiliza un antiparasitario con efecto repelente para proteger a tu mascota, y de esta forma, impedirás que los parásitos le piquen.  

 

¿Qué puede provocar una picadura de parásitos externos?

Las pulgas no solo causan dolor y malestar, también pueden suponer una amenaza mucho más seria, porque la saliva de la pulga se considera altamente alérgica y puede provocar una desagradable enfermedad cutánea en los animales, como la dermatitis alérgica, picores intensos, inflamación de la piel y falta de pelo.

Además, las pulgas ingieren sangre, por lo que una gran infestación puede provocar anemia y transmitir parásitos intestinales.

El anclaje de la garrapata en la piel de su hospedador produce un punto de inflamación leve, pero si al tratar de extraerla no lo hacemos de forma correcta, el aparato bucal de la garrapata puede quedar adherido a la piel y producir quistes, que luego se pueden inflamar e infectar.

Cuando la infestación por garrapatas es intensa y prolongada, la gran cantidad de sangre ingerida puede provocar anemia. Además pueden contagiar enfermedades como ehrlichiosis, babesiosis, borreliosis y otras enfermedades graves bacterianas o parasitarias.

Otro de los motivos por los que debemos repeler la picadura de las garrapatas es por su saliva con enzimas neurotóxicas, que pueden provocar parálisis a los hospedadores.

Los mosquitos, igual que a las personas,pueden picar a nuestra mascota y causarle picores, ronchas y alergias.  No debemos confundirlos con los flebotomos, que, aunque sean parecidos por sus características externas, tienen un estilo de vida distinto. A diferencia de los mosquitos, el flebotomo es un insecto adaptado al clima mediterráneo durante todo el año. El daño más importante que puede causar la picadura del flebotomo es la trasmisión de la leishmaniosis. Cuando el flebótomo ingiere sangre de un perro infectado se carga  de parásitos y los transmite a un nuevo hospedador cuando le pica. Una vez entra en el torrente sanguíneo de un perro, estos parásitos se instalan en las células causando daños en los tejidos afectados de forma irreparable.

 

¡Mejor si no pican!

Las picaduras de pulgas, garrapatas, mosquitos y flebotomos causan problemas y propagan enfermedades peligrosas entre perros, pero también en los humanos. Por eso es tan importante proteger a tu mascota y prevenir las picaduras de estos parásitos.

Recuerda: no todos los antiparasitarios protegen de las picaduras.

Solo los antiparásitarios con efecto repelente impiden que los parásitos piquen. Las enfermedades transmitidas por vectores cada vez están más extendidas y la transmisión puede producirse muy rápidamente. Por eso… ¡mejor si no pican!