César Cabetas
Servicio Técnico Industrial de Bayer

Las pulgas son uno de los grandes problemas de bioseguridad que padecen las explotaciones de pequeños rumiantes (ovino y caprino) que se repite reiterada y secuencialmente todos los años, desde primavera hasta finales de otoño.

¿Cómo son las pulgas?

Las pulgas son insectos que pertenecen al orden sifonápteros.Los sifonápteros son un orden de insectos neópteros sin alas, del que se conocen más de 1.900 especies y que parasitan a infinidad de especies (aves, marsupiales, roedores y, sobre todo, a los animales domésticos).

Las más conocidas son la pulga común (Pulex irritans) y las pulgas del perro y gato (Ctenocephalides canis y Ctenocephalides cati).

Son hematófagos, es decir se alimentan única y exclusivamente de la sangre del hospedador al que parasitan.

Son parásitos temporales, al contrario que los ácaros de la sarna; las pulgas están continuamente cambiando de hospedador y moviéndose de animal en animal, así como por el suelo y las paredes de la instalación.

Miden de 1,5 a 3 mm, su cuerpo es aplanado lateralmente y está cubierto por pelos y por una especie de escamas dirigidas hacia atrás, lo que facilita sus movimientos para esquivar el pelaje y la lana de sus hospedadores.

Como se ha citado anteriormente, no tienen alas y están dotados de tres pares de patas. Cabe destacar que las traseras las tienen muy desarrolladas y potentes, lo que les permite realizar grandes saltos. Se puede decir que las pulgas son el mejor atleta de la tierra, ya que pueden llegar a saltar 17 cm de altura y 37 cm de longitud, es decir, pueden dar saltos 100 veces más grandes que su tamaño. Además, poseen un esqueleto externo de una gran dureza, llamado exoesqueleto, que les permite soportar grandes presiones.

Tienen muy poca visión, por lo que para moverse se guían por las sombras, la humedad y la temperatura que desprenden los animales así como por las concentraciones de CO2 que produce la respiración de los animales y las personas.

Las pulgas adultas son malas transformadoras de alimento y, por tanto, aprovechan muy poca de la sangre que ingieren.

El aparato picador

Su aparato picador (probóscide) es como un estilete que penetra hasta acceder a los capilares sanguíneos de los que obtienen la sangre que les sirve de alimento. El acto de picar de una pulga conlleva varias fases: primero introduce el estilete o probóscide, seguidamente inyecta un líquido que evita que la sangre se coagule y pueda ser absorbida y finalmente absorbe la sangre. El líquido anticoagulante es lo que produce inflamación y picor, fruto de la reacción adversa que provoca. Por eso hay animales y personas que tienen una reacción adversa muy fuerte y otras que apenas la sufren.

Las pulgas adultas son malas transformadoras del alimento y, por tanto, aprovechan muy poca de la sangre que ingieren, por lo que suelen picar repetidas veces. Esto es una cuestión de supervivencia, ya que las larvas de las pulgas se alimentan de la sangre poco digerida que excretan las pulgas adultas en las heces.