Bolas de pelo en los gatos. ¿realidad o ficción?

Consejos mascoteros Cuidado de los animales

01 de Agosto de 2017

La cultura popular ha hecho famosos muchos nombres para denominar enfermedades de los animales. Pero si alguno ha quedado arraigado en el vocabulario de los que tienen gatos como animales de compañía son las “bolas de pelo”.

Vamos a aclarar un poco este concepto, ya que la realidad no es exactamente cómo a veces la imaginamos.

Es cierto que algunos gatos pueden tragar importantes cantidades de pelo y que su acumulación en el tracto digestivo puede ocasionar algún problema de más o menos gravedad, pero en realidad no se trata, casi nunca, de bolas de pelo como tales, sino más bien una cantidad variable de pelos mezclados en el contenido digestivo.

 

¿Por qué se acumula pelo en el tracto digestivo de los gatos?

Para que el pelo vaya al sistema digestivo debe entrar siempre por la boca, es decir que el gato debe ingerirlo. Por supuesto no entra dentro de las costumbres de los gatos comer su propio pelo, sino que lo ingieren de manera accidental en distintas ocasiones:

  • Gatos sanos que se acicalan para dejar su pelaje limpio, sobre todo gatos de pelo largo.
  • Ejemplares de pelo largo a los que se les hacen nudos por falta de cepillado y el gato trata de arrancarlos.
  • Pacientes que sufren picor en la piel debido a alergias y que utilizan las espículas de su lengua para rascarse.
  • Animales infestados por pulgas que tratan de eliminarlas de su cuerpo con la boca.
  • Épocas de muda marcada cuando los gatos desprenden más pelo muerto de lo habitual.

 

¿Qué problemas causa la acumulación de pelo en el tubo digestivo?

En un gato sano, si la cantidad de pelo ingerida no es muy elevada, suele eliminarse junto a las heces sin ningún problema.

Cuando la cantidad de pelo es elevada, los pelos son largos o el gato sufre algún trastorno previo, el tránsito digestivo puede ser más lento provocando vómitos, estreñimiento y dolor abdominal.

 

¿Qué podemos hacer frente este problema?

La prevención de la acumulación de pelo digestivo se basa en dos puntos: reducir las probabilidades que nuestro gato ingiera pelo (cepillándole, tratando el picor, evitando que tenga parásitos externos, etc.) y administrando algún producto que facilite el tránsito digestivo regular. Para ello es muy recomendable la utilización de geles de malta de forma periódica según nos aconseje nuestro veterinario.