¡A la ducha! Claves para bañar a tu perro

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28 de Diciembre de 2016

El baño tiene que ser un hábito en los cuidados de nuestra mascota. No sólo porque conviven con nosotros y queremos que estén limpios, sino porque su pelaje es el reflejo de su salud.

¿Dónde baño a mi perro?

Primero de todo, vamos a escoger en qué lugar vamos a realizar el baño. Aunque no siempre podemos escoger, porque no disponemos de zona de jardín, sí que podemos habilitar el espacio para que nos sintamos cómodos. Por ejemplo, los perros cuando están mojados suelen sacudirse, si lo tenemos en cuenta podemos apartar aquellos objetos que no queremos que se mojen. Muy importante también es saber que disponemos del tiempo suficiente para poder realizar el baño y el secado, sin prisas.

¿Cómo nos preparamos?

Antes de abrir el agua es muy importante cepillar el pelo de nuestro perro. Así conseguiremos retirar el exceso de pelo muerto y evitaremos enredos, tirones y grumos en el desagüe. Recuerda: en seco es mucho más fácil peinar el pelaje de un perro.

Una vez le hemos cepillado, podemos empezar a abrir el grifo, pero nunca de golpe, ya que se puede asustar o poner nervioso. Esto dependerá en parte de cada perro. A algunos les chifla el agua y a otros les da miedo, pero tenemos muchos truquitos que podemos emplear para que nuestro perro esté cómodo en su baño. Por ejemplo, tener cerca sus juguetes, tener algún premio a mano o abrir poco a poco el agua e interaccionar con ella.

¿Qué necesitamos para el baño?

Ganas, paciencia y humor. Como todo lo que hacemos con nuestras mascotas, el baño será un momento en el que nuestro vínculo se reforzará y acabará siendo una actividad más de las que hacemos con ellos.

En primer lugar, comprobaremos la temperatura del agua, ni muy fría ni muy caliente, y empezaremos a mojarle el cuerpo para aplicarle el champú y enjuagarle. Prestaremos especial atención a la zona de las orejas y los ojos, procurando que no entre producto.

Es muy importante que usemos productos exclusivos para perro como, por ejemplo, el Champú Neutrolor de Bayer. El PH de la piel de un perro es distinto al PH de la piel de los humanos; por esta razón, no podemos compartir productos. El champú Neutrolor respeta el PH del perro y no le irrita. Además de eliminar el mal olor por su acción desodorante, también hidrata, protege la piel y le dejará el pelo brillante y fuerte.

Una vez hayamos aplicado el champú con un suave masaje deberemos aclarar bien, tantas veces como haga falta, para eliminar todos los restos de champú.

Un truco: si vuestro perrito es joven y juguetón, podéis optar por taparle las orejitas con algodón para evitar que le entre agua.

¿Tengo que secarle?

Por supuesto. Primero, con unas toallas y, después, idealmente, pasar el secador para asegurarnos de que queda completamente seco y así evitamos resfriados, aunque en algunos casos, el sonido del secador no les termina de gustar. Si vas a utilizar un secador es muy importante que sea a una temperatura media para no quemarle.

Mientras le secamos el pelo es un buen momento para aprovechar y decirle lo bien que se ha portado durante su baño y darle algún que otro premio.

¿Cada cuándo tengo que bañar a mi perro?

Si no estáis muy seguros de la frecuencia con la que debéis bañar a vuestro perro, lo mejor será que vuestro veterinario os aconseje. Os explicará qué necesidades tiene la raza, la piel y el pelaje de vuestro perro.

Lo más importante será lograr que el baño se convierta en una experiencia agradable, para que en un futuro pase a ser una actividad más de nuestra rutina.